Usted publica su vehículo. Los concesionarios y exportadores verificados presentan ofertas vinculantes y usted decide si acepta alguna. Si la acepta, le compramos el vehículo y se lo revendemos al concesionario que ha pujado.
Su parte contractual es truckoo, no el concesionario. Usted emite una factura a truckoo GmbH y recibe su dinero el día de la entrega.
Entre usted y el concesionario que puja no existe ningún contrato. Cuando acepta una oferta se generan dos contratos de compraventa independientes: usted vende a truckoo y truckoo vende al concesionario. Por eso emite su factura a truckoo GmbH, por eso su dinero procede de truckoo y por eso dispone de un interlocutor también después de la entrega.
La diferencia con un portal de anuncios es exactamente esa: allí negocia y cierra usted mismo, y ante cualquier problema está solo. Aquí somos nosotros quienes asumimos el riesgo de impago del comprador.
La venta consta de cuatro pasos. En las páginas de los vehículos se explica qué hace usted; aquí se explica qué ocurre al mismo tiempo en truckoo y en el concesionario.
fotografía el permiso de circulación y el vehículo, y responde a las preguntas sobre el estado
comprueba que todo esté completo y sea coherente, y pregunta si falta algo
en esta fase no ve nada
espera. Sin llamadas ni citas de inspección
pone el vehículo a disposición de los concesionarios a los que puede interesar
calcula con sus propios costes de transporte, preparación y almacenamiento
ve todas las ofertas juntas y acepta una, o ninguna
hace seguimiento de las ofertas, informa del vencimiento de los plazos y reúne la documentación
queda vinculado a su oferta mientras esta sea válida
entrega el vehículo, las llaves y la documentación en un taller asociado cercano y emite la factura a truckoo
hace que el taller asociado confirme la entrega, paga mediante transferencia inmediata y tramita la baja si lo desea
recoge el vehículo en el taller asociado y paga a truckoo, no a usted
El vehículo, no a usted. Los concesionarios pujan sobre los datos del vehículo, las fotos y la información de estado; su nombre, su dirección y su número de teléfono no se les muestran. Por eso tampoco recibe llamadas: los concesionarios no saben a quién llamarían.
Solo después de su aceptación se transmiten los datos necesarios para la recogida.
Usted no publica ningún anuncio, no filtra interesados ni negocia. No hay tiempo de espera con su vehículo publicado en internet sin que ocurra nada.
No fijamos el precio, sino que dejamos que varios concesionarios calculen a la vez. Lo que usted recibe es el mejor resultado de esa competencia, no nuestra estimación.
No hay adjudicación, ni pujas encadenadas, ni obligación alguna por su parte. Usted ve las ofertas y decide, o no.
Diez minutos para el registro y después decide con calma. Para el vendedor la venta es gratuita, también cuando vende.